Vengo llamando a tu puerta desde hace un tiempo (VII)
Hace tiempo que no hablamos. Tú y yo. Tú de mí. Yo de ti. Hace tiempo que no me crees. Y es normal, yo tampoco me creería. Mis ideas tan solo son papeles mojados, folios en blanco. Me falta poco para sentarme en el diván y empezar a contarte mis idas y venidas, mis aventuras, mis sinsentidos. Hace tiempo que todo es absurdo, que nos metemos en jardines de los que no sabemos salir, que jugamos a ser agentes dobles, que no somos tan listos como creíamos. El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, así que asegúrate de conocer al dedillo las normas de esto antes de apostar. Hace tiempo que todos los caminos nos llevan a Roma, siendo Roma ese lugar en el que nunca quisimos terminar. Porque tiene demasiada historia y para historia ya tenemos la nuestra, que avanza con dificultades, a trompicones; que a veces nos deja tirados, en la estacada, y otras nos empuja hacia adelante. Hace tiempo que no jugamos a encontrar las siete diferencias entre no...